Antes de comenzar...

Con la lectura de este blog podrás mejorar tus técnicas de búsqueda de empleo. En la columna de la derecha observarás, de manera ordenada, una serie de secciones que corresponden a los diferentes aspectos de la selección: portales de empleo, fases del proceso de selección, nuevas formas de búsqueda... Te invito a que compartas el contenido si te ha resultado de utilidad. Además, se incluyen nuevas secciones para que el contenido resulte también de interés para todos aquellos que se encuentren trabajando. Muchas gracias por tu inversión temporal, que sin duda será recompensada en el futuro. Por último, si quieres ayudarme y recompensarme económicamente por mi trabajo pulsa en el botón donar.

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viernes, 11 de enero de 2013

ENTREVISTAS - CAPÍTULO 3: EL MOMENTO DE LA VERDAD

Objetivo del capítulo: Aprender las distintas fases que tiene una entrevista presencial y cómo actuar de manera efectiva en cada una de ellas.

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En este capítulo vamos a diferenciar de una manera muy general (en posteriores capítulos se profundizará sobre cada una de ellas) las distintas partes que puede tener una entrevista presencial. Como indica el capítulo 2 de esta sección, es fundamental la preparación de una entrevista para su correcta realización. Cada entrevistador tendrá su propia forma de realizar una entrevista, aunque en lineas generales todas son muy parecidas. Además, en la entrevista se puede prestar más atención a los componentes técnicos (experiencia, idiomas, formación) o a los personales (actitud, motivación, interés...), aunque no hay que olvidar que en todas ellas se evalúan ambas partes

Dependiendo del proceso de selección, puede haber una o varias entrevistas personales con distintos entrevistadores. Conforme se va avanzando en ellas, normalmente el entrevistador tiene un cargo más importante en la empresa. El entrevistador, en un primer momento, puede ser un técnico de selección que preste más atención a lo personal. Posteriormente, puede ser tu futuro supervisor el que realice la entrevista, dándole más valor a lo técnico. Incluso, en una última entrevista, podría ser el propio dueño de la empresa  debido a que quiera conocer a todos los futuros empleados que vayan a incorporarse.

Durante todo el capítulo señalo que en la entrevista sólo hay un entrevistador. Sin embargo, muchas veces hay más de una persona observando o realizando preguntas. Es importante saber dirigir tu mirada ante ambos entrevistadores, sobre todo en  los momentos en los que estés hablando con ellos. 

La mejor forma de improvisar surge muchas veces en el momento en que todo lo demás está preparado. Francisco Fernández Yuste


1 - PRESENTACIÓN INICIAL


Acabas de llegar a la empresa. Hablas con la persona que se encuentra atendiendo la recepción y posteriormente te invitan a esperar en una pequeña sala o en el lugar en el que van a entrevistarte. Tras unos minutos te recibe la persona encargada de hacerte la entrevista, que normalmente es la misma que contactó contigo en la llamada telefónica. Pregunta por ti. Te levantas y os saludáis con un cálido apretón de manos. Después, te lleva a una nueva habitación, en caso de que estuvieras en la sala de espera, o te invita a volver a sentarte para comenzar la entrevista.

Importante: En el caso de que te sientes directamente en la sala en la que finalmente te entrevistarán, es imprescindible levantarse cuándo venga el entrevistador. De no hacerlo, darás una primera mala impresión al no incorporarte para saludar a la persona que tendrá la decisión de decidir si sigues adelante en el proceso de selección.

¿Qué ocurre con la primera impresión? Las apariencias engañan pero importan



He de admitir que más de una vez me he parado ante una pastelería para contemplar las maravillosas tartas que se protegían tras los cristales de los bocados de los transeúntes.  Incluso alguna vez mi tripa ha emitido algún rugido dejando escapar mis intenciones. El aspecto que tiene el dulce es fundamental. Y si la tarta está bien preparada y ornamentada, probablemente hará que tenga una sensación mayor de hambre y de ganas de devorarla. Sin embargo, desconozco sus ingredientes y su sabor. Incluso puede que su olor. Pero sólo con la vista ya he formado una primera impresión que será difícil de cambiar.

No voy a ponerme filosófico y entrar a realizar un debate sobre la apariencia  Si vemos el mundo que hemos construido entre todos, podemos observar que el físico siempre es un añadido muy valorado en cualquier aspecto de la vida. Parece que las personas agraciadas físicamente disfrutan de más privilegios que el resto. Y no sólo lo he estudiado en distintas asignaturas de psicología, sino que además lo compruebo día a día. Además del atractivo físico hay un conjunto de factores que determinan el denominado atractivo social, el cuál está asociado a una serie de elementos como pueden ser la cercanía, la empatía o el sentido del humor. 

Es cierto que los técnicos de selección sabemos que no debemos guiarnos por nuestras primeras impresiones. Pero hay muchos factores que no se pueden controlar del todo y el hecho de que una persona venga a la entrevista vestida de una manera correcta hará que tenga una mejor valoración inicial. En posteriores capítulos hablaré de cómo mejorar una primera impresión utilizando la sonrisa o un correcto saludo inicial, pero la forma de vestir e ir aseados a la entrevista de trabajo son aspectos fundamentales para generar esa primera impresión. Obviamente no son elementos que permitirán que consigas un trabajo, hay que mostrar una serie de competencias que son las demandadas por el puesto, pero no te voy a negar que una buena presencia y una agradable sonrisa sumen puntos a la hora de elegir a una persona en el puesto de trabajo. Por ello, la moraleja es salir bien preparado de casa para generar la mejor impresión posible. 

La presentación de la empresa



Tras la primera toma de contacto, el técnico realizará una presentación de la empresa en la que contará las ventajas de trabajar en la compañía y su valor diferencial. Este es un buen momento en el que demostrar que conoces la empresa y que te has molestado en leer la página web o buscar información en las principales redes sociales. Conviene resaltar toda aquella información positiva de una manera muy general sin extenderse, pues hay otro momento posterior en el que hablar bien de tu posible futura empresa puede darte muchos puntos.

2 - LA EXPLICACIÓN DEL PUESTO Y EL ANÁLISIS DE TU CANDIDATURA



Tras la explicación de la empresa el técnico de selección te comentará más detalles sobre el puesto de trabajo en el que cree que puedes encajar. Muchas veces la información es escasa, sobre todo en entrevistas en consultoras ya que te encuentras en una de las primeras fases del proceso de selección. En este momento te comentarán los principales requisitos y te realizarán una serie de preguntas con el fin de repasar contigo tu CV

Es fundamental haberse preparado correctamente toda la información y las respuestas a las preguntas que pueden realizarse a través del análisis de tu CV. Con mucha frecuenta se pregunta cómo accediste a un empleo y cómo terminó la relación con la empresa una vez finalizó tu trabajo. Además, muchas de las preguntas irán orientadas a que el técnico de selección pueda obtener un mayor grado de información. Incluso, puede que tengas que realizar alguna prueba técnica.

Contesta a lo que te pregunten de manera clara y ordenada. Si no cumples alguno de los requisitos es conveniente decirlo. Como he indicado anteriormente en el blog, lo importante no es lo que digas, sino como lo digas. Es decir, veamos el siguiente ejemplo:

Entrevistador: ¿Qué experiencia laboral aportas utilizando el programa X?

Respuesta 1: Ninguna
Respuesta 2: La verdad que no he tenido la suerte de poder trabajar con él. Sin embargo, soy una persona muy autodidacta y no me importaría leer manuales o mirar por internet para aprender un manejo básico del mismo en caso de que sea un requisito importante.

Saber venderse es fundamental para que el entrevistador tenga una buena valoración sobre tu candidatura. Mostrar tu confianza, tener una actitud positiva o demostrar que valoras tus capacidades son elementos que no pasarán desapercibidos en tu candidatura.

La función del entrevistador es elegir si la persona puede ser un buen candidato para cubrir el puesto. Por ello, tú puedes ayudar al entrevistador con elementos como tu interés, escuchar activamente sin interrumpir al entrevistador o la elaboración de tus respuestas para facilitar el trabajo al entrevistador, lo que hará que se sienta más cómodo y que su valoración hacia ti sea más positiva.

El motivo de que un entrevistador apunte cosas en tu CV, es el de añadir una mayor información que no aparece reflejada en el mismo con el fin de no olvidarla. Es mejor que dediques tus recursos a construir bien tus respuestas y no a observar lo que el técnico de selección apunte en tu CV en relación a ellas ya que todo ello puede hacer que pierdas la concentración y te sientas nervioso.

3 - EL CIERRE DE LA ENTREVISTA

Después de que terminen todas las preguntas por parte del entrevistador, puede que se contemplen otros aspectos como el salario o la explicación de cómo seguirá avanzando el proceso de selección. Cada empresa tiene su política propia en cuánto a qué información dará en esta fase. En la mayoría de los casos no se da una respuesta fija de si la persona será elegida o no, porque es una elección que depende de varias personas y del análisis con el resto de candidatos entrevistados. En esta fase el candidato tiene acceso a realizar preguntas e incluso a intercambiar el rol de entrevistado-entrevistador. 

¿Qué pregunta puedo preguntar?



Resulta curioso leer la cantidad de artículos en internet relacionados con las preguntas que pueden utilizarse en una entrevista. Lo importante, como digo muchas veces, es cómo se formule la propia pregunta. No es lo mismo decir ¿cuándo recibiré mi primer ascenso? a ¿cuál es el plan de carrera que ofrece la empresa?. Las preguntas también pueden indicar nuestras intenciones y hay un principio fundamental que subyace a cualquier elección de un candidato en los procesos de selección. Los candidatos seleccionados son muchas veces los que ofrecen una mayor seguridad (entendida como que la persona va a permanecer en el puesto durante un tiempo y realizando correctamente sus funciones) aunque no sean los mejores que optan al puesto. Esto puede explicarse porque un puesto de empleo se traduce en una necesidad por parte de una empresa. Y seleccionar a una persona que da la sensación de que durará muy poco en el puesto (debido a que el salario que percibe sea muy bajo respecto a su perfil técnico, debido a que la persona no esté a gusto con las funciones del puesto, debido a que esté esperando alguna oportunidad para trabajar en el extranjero...) no va a ser algo rentable a nivel temporal, económico y formativo para la empresa. Es preferible contratar a un candidato que sepa menos y vaya a durar bastante, que un candidato que sea muy bueno y que vaya a durar muy poco en el puesto. 

Por ello, dos conclusiones:
  1. Es fundamental que el entrevistador tenga seguridad sobre nuestra futura estabilidad en el puesto de empleo.
  2. Que tú resuelvas todas las posibles dudas que tengas de cara al proceso de selección y al propio puesto de empleo. (Aunque en muchas entrevistas, sobre todo las primeras presenciales, no puedan darte todas las respuestas que buscas)


Destaca frente a los demás: Ahora te toca apuntar a ti



Si un técnico de selección puede apuntar detalles de tu CV que desconocía tú puedes hacer lo mismo con la información que te comenten durante la entrevista. Parece algo tan obvio que muy poca gente lo hace, ya que podemos creer que nuestra memoria será infalible. Puedes utilizar un cuaderno, una agenda o incluso sacar una tableta electrónica. El  hecho de apuntar la información que te digan puede ser muy útil para el futuro: tanto del proceso de selección como de tu futura actividad en el puesto de trabajo. Si te aseguraron algo que posteriormente no se cumple, tendrás una forma de demostrar de que las expectativas que te indicaron no se ajustaron a la realidad. 

Además, en el caso de que estés en varios procesos de selección en los que estén interesados en tu candidatura, puedes tener a mano la información y hacer una rápida comparación con lo que te acaban de comentar. Ahora bien, y volviendo al punto anterior, si estás en varias candidaturas debes saber cómo transmitir esa información si verdaderamente te interesa el puesto de empleo que te han comentado en la entrevista.

Un gran inicio  puede ser mejorado por un gran final



Si realmente te interesa el puesto de empleo, el final de la entrevista es un buen momento para dar un último empujón hacia una valoración positiva por parte del entrevistador. Cuando no tengas ninguna pregunta que hacer, puedes hacer una pequeña conclusión en la que señales una serie de elementos. Es importante destacar tu agradecimiento por el hecho de que contaran contigo en el proceso de selección. Haz una síntesis de tus  puntos fuertes por los que crees que puedes ser elegido. Por último, indicar una serie de cualidades de la empresa señalando los elementos positivos que podría aportarte trabajar en ella. Eso hará que la información más accesible que tenga el entrevistador tras la entrevista sea tu interés por el puesto.


lunes, 10 de diciembre de 2012

ENTREVISTAS - CAPÍTULO 2: LA PREPARACIÓN DE LA ENTREVISTA PRESENCIAL

Objetivo del capítulo: Aprender a preparar de manera correcta una entrevista presencial

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EN TODO ÉXITO SIEMPRE HAY MUCHA PREPARACIÓN


Hace unos años tuve la suerte de ver levantar a Iker Casillas la segunda Eurocopa  de fútbol que España había ganado en toda su historia. Dos años más tarde fue el primer Mundial, y tras otros dos llegó la tercera Eurocopa. Muchos factores pueden influir en este éxito: una buena generación de futbolistas, el sistema de juego, el resto de contrincantes, la motivación... Sin embargo, hay uno muy importante y que no debe pasar inadvertido: la preparación. Durante, antes y después de un torneo un deportista pasa la mayor parte del tiempo entrenando, es decir, realizando una serie de acciones para que cuando llegue el momento de la verdad pueda rendir al mayor nivel posible.

Con las entrevistas de trabajo ocurre lo mismo. No basta con presentarse en un lugar y ver cómo va sucediendo. Está claro que una buena capacidad de improvisación puede ser una buena carta  a jugar en ocasiones en las que tengamos el guión poco preparado. Pero para lograr el verdadero éxito, hay que saber cómo preparar bien una entrevista de trabajo. Y tras leer este capítulo, estoy seguro de que tu éxito aumentará en las siguientes entrevistas a las que tengas que enfrentarte.

TU PRINCIPAL ALIADO Y ENEMIGO: TÚ


Una entrevista de trabajo presencial es una de las partes más importantes del proceso de selección.  En ella te conocerán en persona, y por tanto, la visión del entrevistador sobre cómo será tu forma de trabajar y si podrás encajar en el puesto, tendrá mucho más valor que tras la entrevista telefónica. 

Si observaste bien, utilicé la expresión "visión del entrevistador", es decir, en ningún momento la persona que toma la decisión de seleccionarte podrá decir que objetivamente eres un buen o mal trabajador. En una entrevista de trabajo se intenta obtener la mayor información posible que permita predecir cómo trabajará la persona en un puesto de trabajo determinado. Por ello, nadie es ni buen ni mal trabajador, todo depende de la situación en la que se encuentre trabajando

Ejemplo práctico: Pablo era el mejor repartidor de la oficina de correos. Siempre era puntual en sus envíos y en dos años de trabajo no tuvo apenas problemas. Era un ejemplo para todos a nivel personal y profesional y por ello fue elegido muchas veces empleado del mes. Manuel, su jefe, decidió reconocer su esfuerzo dándole un ascenso. Ahora tendría que encargarse de coordinar a todos los repartidores sentado en su nuevo despacho. Tras un tiempo la oficina se convirtió en un caos porque Pablo no supo gestionar bien sus nuevas funciones. Los compañeros que antes lo halagaban ahora se quejaban y su jefe se sentía bastante confuso tras lo ocurrido.

Es cierto que muchos elementos son controlados por el entrevistador y la empresa durante todo el proceso de selección. Información desconocida sobre el proceso, los candidatos rivales, las características reales que buscan... un elenco de variables que escaparán de tu alcance. Sin embargo, el actor principal de la película eres tú. Y por ello debes saber cómo eres con profundidad. Si te conoces bien a nivel personal y laboral conseguirás encontrar con mayor rapidez la respuesta a las preguntas planteadas por el entrevistador. Hacerlo puede ser una tarea fácil o difícil según para quién. Pero si somos un extraño para nosotros mismos entonces difícilmente podremos explotar todo nuestro partido en cualquier proceso de selección.

LOS INGREDIENTES  PARA PREPARAR UNA BUENA ENTREVISTA PRESENCIAL


1 - LA INFORMACIÓN DE LA OFERTA DE EMPLEO


De toda oferta de empleo hay que conocer bien dos elementos: los requisitos y la empresa.

Los requisitos, tanto los que viéramos en la oferta como los que nos comentaran en la entrevista telefónica, serán en un primer momento los elementos a los que debamos prestar mayor atención. De cada requisito sería conveniente analizar toda la información que conozcamos: nivel de conocimiento, su utilización en experiencias laborales y nuestros puntos fuertes y débiles con el mismo. Es imprescindible refrescar  y actualizar nuestros conocimientos en caso de que lleváramos un tiempo sin hacerlo. Si tienes poca experiencia laboral no viene mal que te pongas en contacto con gente que se dedica a nivel profesional al puesto de trabajo que vas a aspirar. Por ejemplo, en una entrevista para un puesto de becario de selección puede ser interesante contar las teorías que aprendiste en la carrera sobre RRHH. Sin embargo, será mucho mejor dar una visión más práctica y menos teórica sobre cómo se debe trabajar.

Es muy importante conocer la empresa que te quiere contratar. Leer la web, informarse en foros o conocer su historia son elementos que no debes pasar por alto. Además, si estudias todas las ofertas de empleo que tienen, podrás no sólo comentárselo durante la entrevista sino que también será un buen momento para demostrar tu valía para aquella oferta en la que creas que puedas encajar. Ello puede llevarte a participar en más de un proceso de selección, lo que se traduce en tengas más probabilidades de que te contraten.

Además, si tienes el contacto de la persona que va a entrevistarte, puedes visitar su Linkedin para conocer más datos de la historia curricular de esa persona, o incluso ver si tienes algún contacto compartido. Sin embargo, no se recomienda agregar a Linkedin al técnico de selección sin haberle conocido antes en la entrevista presencial.

2 - UNA ESPADA DE DOBLE FILO: TU CV


Tu currículum será el espejo donde te reflejarás durante toda la entrevista. El entrevistador tiene derecho a preguntarte cualquier información que pueda estar reflejada de manera total o parcial en él. Tus estudios, experiencias de empleo, funciones, fechas de incorporación o salida... Conocer bien esas cuestiones te hará dar una imagen de mayor credibilidad ante el entrevistador. Por ello, es bueno saber qué hiciste y durante cuánto tiempo en cada una de tus experiencias laborales. Es importante señalar también los motivos de un cambio de empleo, en el caso de que pasaras de una experiencia laboral a otra. 

Un buen método es hacer un CV extenso personal con el fin de recordar bien todas tus experiencias laborales y formativas y que lo puedas estudiar para tener siempre la información accesible.

Obviamente si uno de los requisitos es hablar de manera fluida un idioma,  el entrevistador podrá realizar cualquier pregunta en dicho idioma. Y muchas de las preguntas se contestarán con la información que aparece en tu CV. Actualiza las palabras técnicas y prepara tus respuestas tanto en español como en el otro idioma.

Si hay elementos negativos conviene que digas la verdad. Si hay algún elemento muy negativo, y que pueda hacer que pierdas muchos puntos es mejor no sacarlo a la luz a menos que no tengas otro remedio. Obviamente siempre pueden pedir referencias de tu manera de trabajar a alguna empresa en la que estuvieras anteriormente. No debes olvidar que es mejor no entrar a trabajar  en un sitio en el que sabes que no lo vas a hacer bien que hacerlo y que te pongan la cara colorada en la primera semana. Pero lo que importa no es lo que digas sino cómo lo digas. Para ello te enseñaré a utilizar el efecto del contraste: tras una experiencia negativa señalar algo positivo que pueda combatirlo.

Efecto del contraste

Algo muy corriente y de lo que la gente tiene mucha manía es la típica pregunta de las virtudes y defectos. Vendernos bien no es tan complejo como señalar algo negativo. Sin embargo, lo importante es cómo conviertas la información negativa en positiva.

Entrevistador: ¿Podrías decirme un defecto?
Candidato: Soy una persona cabezona, me cuesta escuchar las ideas de los demás.

Entrevistador: ¿Podrías decirme un defecto?
Candidato: Pues... (sonríe) es cierto que a veces me dicen que soy un poco cabezota. Sin embargo, creo que es porque confío mucho en mi criterio ya que normalmente mis ideas han tenido éxito. De todas formas eso no quiere decir que nunca cambie de opinión. Vamos, ten por seguro que aunque en un primer momento algo me pueda chocar en cuanto lo pienso detenidamente y veo mi error, o la mejor opción propuesta, doy la razón totalmente a la persona y cambio mi forma de pensar. Es importante creer en las ideas que uno tiene pero más aún saber cuándo es el momento de cambiarlas.

La impresión que sacará el entrevistador de la persona será mucho más positiva en el segundo ejemplo. Incluso, además de indicar que el candidato tiene una buena habilidad para venderse a sí mismo, puede servir para indicar cómo podrá enfrentarse a los errores el día de mañana, pues todos fallamos pero las personas que encuentran y expresan la solución son mejor valoradas.

3 - EL TIPO DE ENTREVISTA 

Es cierto que cada proceso de selección es un mundo. Uno puede resolverse en apenas una semana con solo una entrevista. Otros pueden durar meses. Incluso en algunos deberás pasar por más de tres entrevistas. Sin embargo, lo normal es que las entrevistas sean de dos tipos: personales o técnicas. (En toda entrevista se presta atención a lo personal y a lo técnico, pero lo que cambia es el peso que el entrevistador de a cada aspecto, ej.: si eres informático no es lo mismo que te entreviste tu futuro jefe de proyecto, con más de 10 años de experiencia trabajando en la tecnología demandada, que un recién licenciado en psicología)

Es cierto que en un primer contacto ya estás pasando un filtro personal y técnico, pero normalmente primero tendrás una entrevista de corte más personal. En ella tendrán más peso tus actitudes que tus aptitudes. Uno de los elementos en dónde puedes comprobar de qué tipo de entrevista se trata es escuchando al propio entrevistador. Obviamente puede que sepa tanto cómo tú, pero será difícil que una persona que estudió una carrera muy distinta a la tuya tenga una visión laboral y un nivel de conocimientos similar al tuyo. En las preguntas que le plantees podrás encontrar tus respuestas. De todas formas, en el capítulo siguiente veremos cómo vencer el conflicto que supone que te entreviste una persona técnicamente muy inferior que tú, aunque ya te adelanto la respuesta: la persona es experta en valorar no tu conocimiento técnico sino tus competencias personales.

Si sabes con seguridad que vas ir a una entrevista técnica ten en cuenta que te entrevistará un experto, por lo que debes estudiar y poner mucho más énfasis en conocer las respuestas a todos los elementos que te puedan preguntar.


4 - EL MAPA DEL TESORO


No es ninguna tontería ir un día antes de la entrevista al lugar en el que tienes que hacerla para calcular el tiempo que tardarás en llegar. Es importante llegar con comodidad y sabiendo que vas a ser puntual. Sé de muchos buenos candidatos a los que sus nervios por no saber si llegarían o no puntuales les jugaron una muy mala pasada. Es normal que antes de una entrevista estés un poco nervioso, pero tienes que intentar relajar tus nervios y no añadir más elementos que puedan hacer que te estreses.

Como mucho deberás estar diez minutos antes. Cinco tal vez sea lo ideal. Pero si llegas treinta o veinte minutos antes podrá ser más negativo que positivo. Primero porque tendrás que esperar mucho más tiempo. Y segundo, porque la persona encargada de entrevistarte puede estar realizando otras funciones y alterarlas debido a tu adelanto.

Y de momento estos serían los aspectos más importantes de todo lo que debes preparar antes de enfrentarte a la entrevista presencial. Serán tus cartas que deberás jugar en la partida contra el entrevistador. ¿Cómo usarlas? Lo veremos en el siguiente capítulo.

lunes, 3 de diciembre de 2012

ENTREVISTAS - CAPÍTULO 1: QUE NO TE DEJEN SIN COBERTURA EN TUS ENTREVISTAS TELEFÓNICAS

Objetivo del capítulo: Deja una valoración positiva en cualquier entrevista telefónica




RING.... RING....


Estaba tranquilamente paseando por el centro de Madrid. Esa mañana había decidido ir de compras. Un gran amigo cumplía años en apenas unos días. De repente escuché el tono de llamada de mi teléfono. Lo saqué rápidamente y vi un número con muchas cifras. ¿Quién sería?... Entonces lo recordé... Podría ser de aquella oferta en la que me inscribí a través de InfoJobs. O tal vez sea aquella otra a la que mandé un correo. Me empecé a poner nervioso mientras tuve que decidir si coger o no la llamada. Finalmente la cogí... pero estuve tan alterado que me descartaron. Después, decidí pensar un rato sobre la conversación que mantuve. Las preguntas y respuestas, la oferta, lo que me dijo el entrevistador... Un rato más tarde estaba muy enfadado, pues me di cuenta de que fueron mis respuestas las encargadas en descartarme del proceso de selección.


AFINANDO NUESTRO MEJOR INSTRUMENTO: LA VOZ



Tu voz será fundamental en la entrevista telefónica. Transmites una gran cantidad de estados emocionales al entrevistador según la tonalidad que emplees. Si estás nervioso, si tienes prisa, si la llamada te ha sorprendido o si estás feliz son alguno de los elementos que podrás reflejar a través de la llamada. No sólo eso, también es conveniente que tengas una buena dicción y que sepas expresarte de una manera adecuada. 

¿Te acuerdas de la primera vez que te ataste los cordones de tus zapatos? Probablemente no, pero estoy seguro que te costó. La segunda, tercera y cuarta también. Pero a partir de la quinta todo fue mucho más rápido. La práctica te permitió mejorar. Eso es también lo que tienes y puedes hacer fácilmente. Puedes practicar con tus amigos, familiares o pareja. Y no es ninguna tontería. Habitualmente nos centramos en mejorar aspectos más procedimentales, como puede ser la cocina o un deporte. Ahora te invito a que pruebes a mejorar tus habilidades sociales. Los nervios y la timidez no desaparecen de un día para otro como si nada. Lo harán a través de la práctica, esfuerzo y repetición. Todo ello te dará más seguridad. Debes empezar a entrenar tu voz.

En una entrevista presencial tienes más cartas que jugar sobre la mesa. Sin embargo, una entrevista telefónica es mucho más fría pues no estás viendo a la persona que te está entrevistando. Los gestos, o cualquier aspecto que muestre el entrevistador, son un elemento fundamental para que puedas ir sabiendo cómo se va desarrollando la entrevista. El problema es que estarás ciego durante la conversación telefónica. Pero debes aprender a ver con el mensaje que el entrevistador te dice a través de tu teléfono. Tienes que aprender a ver con los ojos cerrados. ¿Y cómo? Empezando a utilizar bien tus orejas.

ORGANIZA TU INFORMACIÓN



Un elemento fundamental es saber de qué ofertas pueden llamarte. Es cierto que puede que estés apuntado a una gran cantidad de ellas y sea un trabajo tedioso. Pero vas a ganar mucho haciendo esto. ¿El qué? Sensación de control.

Si sabes las empresas que pueden llamarte entonces te sentirás más seguro. Conocerá mejor los requisitos que se indican en la oferta, la ubicación y tendrás más accesible el motivo por el que te apuntaste. Además, no tendrás que estar intentando recordar dónde te apuntaste o qué decía la oferta, es decir, destinarás toda tu atención al entrevistador. Y eso indicará algo fundamental, el entrevistador pensará que no es una oferta más a la que te has apuntado, y eso ya hará que su valoración sea más positiva.

Es cierto que puede que te llamen porque han localizado tu CV. En ese caso es bueno que puedas tener a mano algo para apuntar y conocer más detalles sobre el puesto de trabajo que quieran ofrecerte. 

Creando un buen sistema de organización

Ahora deberás crear tu propio sistemas para almacenar la información relacionada con los procesos de selección a los que te apuntes. Una idea es hacer un documento de word o excel en el que indiques las distintas ofertas a las que te apuntes. Puedes señalar los requisitos, el salario, tipo de contrato, las preguntas que había en la oferta y tus respuestas...  No viene mal añadir una descripción del sector y principales logros de la empresa.

Es importante que este sistema sea accesible y esté bien organizado. Tienes que tenerlo al alcance para poder sacarlo en el momento que veas una llamada. Puedes tener toda la información en un cuaderno que lleves siempre contigo por si te llaman sin que tengas un ordenador delante.

ENCUENTRA LA COMODIDAD


La persona encargada de hacer la llamada no conoce ni cómo ni dónde te encontrarás. En los momentos en los que estás en búsqueda de empleo parece que sólo te llaman cuando dejas de prestar atención al teléfono. Por ello, es importante dedicar tu tiempo a preparar las entrevistas y no estar obsesionado con una hipotética llamada. Todo ello hará que tengas más ansiedad y nervios, lo que se traducirá en una peor entrevista telefónica.

Cuando veas un número no lo cojas antes de estar seguro de que te encuentras en un buen momento, es decir, que te sientas preparado para responder a la llamada. Para ello es importante que te encuentres cómodo  y en un lugar apropiado (sin ruido, sin pérdida de cobertura, etc.) para responder. A veces el técnico de selección volverá a llamarte en unos minutos. Mi consejo es que seas tú el que devuelva la llamada cuando te encuentres en el momento idóneo de hacerla. Al tener la información de todas las ofertas a las que te apuntaste registradas, en el momento que llames y te digan el lugar al que estás llamando, podrás decir quién eres y que has recibido una llamada que crees que se relaciona con una oferta a la que te apuntaste.

MODIFICACIÓN: Gracias a vuestros comentarios he visto que hay procesos de selección, sobre todos en los que hay muchos candidatos inscritos, en los que si no se puede coger la llamada puede que no vuelvan a marcar tu número. En ese caso, lo mejor es poder atenderla en el mismo momento en que se realice. 

NO TE SIENTAS COMO SI ESTUVIERAS EN UN INTERROGATORIO



Todas las entrevistas telefónicas comienzan de una manera parecida. El técnico de selección deberá decirte el motivo de su llamada y cómo ha logrado contactar contigo. Si no lo dice, no tengas miedo a preguntar cómo ha obtenido tu teléfono. Eso no te quitará puntos, pues tienes derecho a saber de dónde han obtenido tus datos de contacto.

Lógicamente, si te llaman de una empresa eso significa que creen que puedes encajar. Pero antes de citarte y conocerte en persona deben hacer un pequeño filtro para añadir toda la información que no se ve a simple vista en tu CV. Es importante que expreses de una manera adecuada las respuestas a las preguntas que te realicen. Con el sistema creado anteriormente podrás sacar antes de la entrevista hipotéticas preguntas, y por tanto, podrás tener una respuesta que habrás preparado y pensado con anterioridad. ¿Qué te van a preguntar? Cuestiones relacionadas con los requisitos que aparecen en la oferta. Siempre te comentarán algún dato más que puede que desconozcas. Por ello, en toda entrevista telefónica ten algo para poder apuntar toda la nueva información que descubras con el fin de añadirla a tu base de datos personal.

Muchas veces las entrevistas telefónicas son muy rápidas. En cinco minutos has pasado de coger una llamada a encontrarte con una cita en una ubicación que desconocías. Es cierto que el técnico de selección tiene el control, pero tú tienes derecho a poder preguntar. Es preferible que hagas preguntas  ya que así podrás descartar el proceso de selección en caso de que no te interese.

Ten en cuenta que si en la oferta piden un buen nivel de inglés te lo van a valorar a través de una breve prueba de nivel

Lo importante es que seas honesto en tus respuestas, pues en la entrevista presencial pueden descubrir tus mentiras con mayor facilidad. Ofrece seguridad y exprésate de una manera correcta. Seguir adelante o no dependerá de los requisitos de la oferta y de las condiciones que tú pusieras, por ejemplo el salario o la flexibilidad de acudir a la entrevista presencial. No olvides que estás en una entrevista telefónica, puedes, y es bueno, mostrar calidez y amabilidad pero nunca olvides el contexto. Además, ten paciencia en caso de que el entrevistador te repita las preguntas o no se aclare del todo. Recuerda tener siempre tiempo para atender la llamada. En caso de no tenerlo es mejor que comentes si pueden localizarte en otro momento.

Lo importante es dejar una buena valoración tanto si sigues o no adelante en el proceso. Si sigues adelante ya contarás con elementos positivos antes de empezar la entrevista. Pero si no es así, también te tendrán en cuenta para futuras llamadas. Recuerda, con una buena actitud y preparación siempre sacarás algo positivo a corto, medio o largo plazo de tus procesos de selección.